Revista mensual de publicación en Internet
Número 53º - Junio 2.004


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POLIFACÉTICO KOCSIS 

Por Rubén Flórez Bande

          

La carrera internacional de Zoltán Kocsis empezó dándose a conocer como pianista, y sobre todo el reconocimiento le llegó por sus interpretaciones de su paisano Bartok, y por Debussy, en el que se convirtió para muchos, en uno de sus máximos representantes. Por estos dos compositores sigue sintiendo una gran admiración también como director, que es la faceta que nos ocupa en este disco que nos llega del sello BMC.

La faceta de director de Kocsis no era muy conocida hasta ahora, salvo por algún disco de Bartok, y sus giras por diversos países (esta pasada temporada ha dirigido en España); pero esta característica ya se remonta a unos años atrás, en 1983 cofunda junto con Ivan Fischer la Orquesta del Festival de Budapest (con la que tiene grabados Kocsis como pianista los conciertos para piano de Bartok), y que empieza a dirigir en 1987. Diez años más tarde, Kocsis es nombrado director musical de la Orquesta Filarmónica Nacional Húngara, la que dirige en este disco.

El programa elegido es bastante interesante, por curioso. La primera obra que nos interpretan es la Obertura Festival Op.31 de Ernö Dohnányi (abuelo del también director Christoph von Dohnányi), estrenada en 1923, junto con el Psalmus Hungaricus de Kodaly y la Suite de danzas de Bartok, para conmemorar el 50 aniversario de la unificación de las ciudades de Buda y Pest. Obra esta interesante, donde Dohnányi divide a la orquesta en tres, dos orquestas "completas" por un lado, y otra de vientos por otro, donde se entremezclan temas populares húngaros, y del folclore del país, junto con pasajes de solemnidad encomendados a los vientos, y donde se unen todos en un final muy majestuoso. La interpretación de Kocsis y la orquesta húngara es la de unos intérpretes que entienden esta música, este lenguaje que es el suyo, con una decisión, y con cierta trascendencia y rotundidad, que para empezar un concierto o un disco no están mal.

La segunda obra -obras mejor dicho- es una selección de canciones (o melodías) de Debussy, pero con una característica, que es otra de las facetas de Kocsis que no conocíamos, la de compositor: aquí el pianista húngaro se permite orquestar dichas melodías. Las canciones, un total de siete, van desde el primer Debussy, impresionado por la prosa de Verlaine como son Les ingénius, Fantoches (con ciertos ritmos españoles) y La faune, también se incluyen melodías con textos de de Banville como: Caprice y Fête galante (donde Debussy se parafrasea e incluye el ritmo del minueto de su Petite Suite) y el Rondeau con texto de Alfred de Musset. También se incluye, la última y curiosa melodía compuesta por Debussy, con letra también suya, Noël des enfants qui n'ont plus de maisons donde el compositor francés narra como los niños franceses no volverán a pasar las navidades en casa por culpa de los "malos" alemanes (corría el año 1918, es lógico). Pues bien, la orquestación de Kocsis, si no se dijera que es de él, bien podría en primer término atribuirse al propio Debussy. No realiza una orquestación particular, propia, sino que se basa en las técnicas compositivas que empleaba el compositor francés (a algunos, y a Debussy tampoco, no les gusta el término impresionista): una tímbrica muy cuidada, sobre todo en los versos de Verlaine, el oscurantismo en la canción del propio Debussy, los ritmos extranjeros, etc. conforman las características de esta orquestación, muy interesante pero que, claro, no pasa de la curiosidad, mejor quedarse con estas melodías en versión original, con piano, dando esa sensación de intimismo, al menos para el que esto firma... La parte vocal se la lleva la soprano Júlia Hajnóczy (de la que no se nos dan datos en el libreto), que con voz potente y sutil (la dicción del francés no es lo mejor) consigue hacer creíbles estas melodías, llenas de matices. Lo criticable sería la grabación, ya que ella en ocasiones da la sensación de que tapa a toda la orquesta en pleno.

La última obra del disco, es la "maltratada" y posiblemente no muy entendida Sinfonía nº 1 en re menor Op. 13 de Rachmaninov. A mi particularmente es una obra que no termina de agradarme, no ya por las supuestas carencias compositivas, o por el academicismo de la obra, sino más bien, porque la veo carente de cierta unidad, sinfónica en este caso, y más bien como un estudio u experimento orquestal, si le hubiera dado el nombre de "Poema sinfónico" quizás fuera más creíble. Lo cierto es que hasta Rachmaninov renegó de su obra, después del fracaso que le supuso, si bien esta tiene ciertos pasajes interesantes, como el tema de la "venganza" del primer movimiento, que después se repite de menor modo en el Scherzo y vuelve a tomar fuera en el último movimiento, con esa fuerza y desgarro que le da, y que después en composiciones posteriores no se volvería a escuchar. Pues bien, la interpretación de Kocsis es tremendamente insolente, y con cierto aire de bravura, también hay que tener en cuenta que Rachmaninov contaba 22 años cuando compuso esta obra, y estas características, si quedan bien para el tema de la venganza, o en partes del último movimiento, para otras como el Larghetto lo hacen quedar algo desangelado y sin poesía, y en el Scherzo sin nada de chispa. Versión a años luz, por ejemplo, de un solemne y ominoso Lorin Maazel con la Filarmónica de Berlín o la dramática versión de Mariss Jansons con la Filarmónica de San Petesburgo.

Disco, en fin, lleno de curiosidades... como hay tantos. Correctas, sin entusiasmar, las versiones de Debussy, y Rachmaninov e interesante Dohnányi. Muy discutible el sonido y la grabación.


REFERENCIAS:

DOHNÁNYI: Obertura Festival, Op. 21. DEBUSSY/KOCSIS: Siete melodías.
RACHMANINOV: Sinfonía nº 1 en re menor Op.13.
Júlia Hajnóczy, soprano (en Debussy).
Orquesta Filarmónica Nacional Húngara. Zoltán Kocsis, director
BMC CD 101.


Distribuidor en España: DIVERDI.
E-mail:
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