Revista mensual de publicación en Internet
Número 82º - Marzo 2.007


Secciones: 

Portada
Archivo
Editorial
Quiénes somos
Entrevistas
Artículos
Crítica discos
Conciertos
Web del mes
Buscar
 

 

EDITA GRUBEROVA EN OVIEDO

Por Angel Riego Cue. Lee su Curriculum.


Oviedo, Auditorio Príncipe Felipe. 25 de febrero de 2007. Orquesta Sinfónica Ciudad de Oviedo. Friedrich Haider, director. Edita Gruberova, soprano. Iván Paley, barítono.

No recordábamos una actuación en Oviedo, al menos reciente, de Edita Gruberova, lo que antes o después parece que se tenía que producir debido a la intensa relación que une al marido de la famosa soprano, el director Friedrich Haider, con la capital asturiana, donde dirige a menudo en la temporada de ópera. La ocasión ha llegado en febrero de este 2007 con un recital compuesto por oberturas y arias para soprano y barítono.

Edita Gruberova, a sus 60 años, acusa algo de deterioro vocal en la zona intermedia, pero la brillantez y seguridad de la zona aguda (la más apreciada para los amantes de la coloratura) sigue siendo envidiable, y no es de extrañar que retiradas las Gencer, Sutherland, Caballé... la Gruberova se pueda considerar hoy en día que sigue siendo la reina del "bel canto". Como demostró en un programa en donde sólo cantaba 4 piezas, por fortuna ampliadas con otras dos de propina, para responder así al delirio del público ovetense, que literalmente echó abajo en aplausos el Auditorio.

El programa incluía el "Martern aller Arten" del Rapto en el Serrallo de Mozart (un recuerdo del repertorio que más cantaba en sus comienzos), la escena de la locura de Lucia di Lammermoor (¡qué filados conserva la Gruberova!), "Casta diva" de Norma (incluyendo la cabaletta "Ah bello a me ritorna") y el aria de Beatriz, de la Beatrice di Tenda de Bellini. Las propinas fueron un aria de la Linda di Chamounix de Donizetti y las czardas de El Murciélago de Strauss, estas últimas llenas de humor y donde también recordaba el repertorio por el que se la empezó a asociar.

Al lado de la diva, pasó desapercibido el joven barítono argentino Iván Paley, que interpretó dos arias, mientras que Haider dirigió con finura y buen estilo oberturas e intermedios de Mozart, Donizetti y Wolf-Ferrari.