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Número 80º - Enero 2.007


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CUANDO BAYREUTH VINO A BARCELONA

Por Angel Riego Cue. Lee su Curriculum.


Fue en abril y mayo de 1955 cuando la compañía del mítico Festival de Bayreuth salió por primera vez de gira fuera de la ciudad donde lo fundara el propio Wagner, y el destino elegido fue Barcelona, cuya afición wagneriana databa de la época del propio compositor.

Para la ocasión viajaron a Barcelona cantantes, directores y escenografía del Festival; no la orquesta, que sólo existe durante los veranos, pues está compuesta por músicos que el resto del año tocan en otros conjuntos: en su lugar acudió la Sinfónica de Bamberg. Se dieron tres títulos (Parsifal, Tristán y La Walkiria) y tres funciones de cada uno. Los directores fueron Eugen Jochum en Tristán, y Joseph Keilberth en los otros dos; en cuanto a cantantes, el público del Teatro del Liceo pudo escuchar a los más grandes wagnerianos de su época, y casi se podría decir de todas las épocas: Hotter, Windgassen, Mödl, Greindl, Uhde, Brouwestijn...; las puestas en escena eran las de Wieland Wagner, adaptadas, eso sí, al tamaño del Liceo.

De aquellas representaciones solamente se grabó La Walkiria con carácter privado (una tirada de muy pocos ejemplares), y ha permanecido inédita comercialmente hasta poco después de cumplirse el 50 aniversario de aquella memorable ocasión, cuando por fin la ha publicado el sello Walhall. Ha circulado la noticia de que el origen de esta edición está en el ejemplar que conservaba Martha Mödl, la intérprete de Brünhilde en este registro, y que falleció hace pocos años. El caso es que, por lo que se escucha, la grabación no está tomada de un disco de vinilo, sino de cinta magnética, y su sonido es precario, muy inferior a los documentos de Bayreuth de la misma época que han aparecido en CD. Claro está que nada de esto importará al aficionado que busque un documento sonoro de una velada memorable.

El reparto, pese a estar a un inmenso nivel, tampoco supondrá ninguna novedad para los wagnerianos. Cinco de los seis personajes que pueden considerarse principales de la obra (aparte del conjunto de las 8 walkirias, también todas ellas importadas de Bayreuth) los encontramos en la Walkiria del bien conocido Anillo de Bayreuth que dirigió Hans Knappertsbusch en 1956: el Siegmund de Wolfgang Windgassen, la Sieglinde de Gré Brouwestijn, el Hunding de Josef Greindl, el Wotan de Hans Hotter y la Fricka de Georgine von Milinkovic. Sólo faltaría, precisamente, Martha Mödl, pues en aquel Anillo fue Brünhilde Astrid Varnay; pero de la Mödl por separado se pueden encontrar varias Brünhildes en disco, en los Anillos de Keilberth (Bayreuth 1953) y Furtwängler-RAI-1953, y en la grabación en estudio de La Walkiria en Viena del propio Furtwängler en 1954.

A estas alturas, para cualquier aficionado a Wagner nada nuevo se puede añadir sobre estos artistas; no obstante, resumiremos algunos puntos para el lector "no iniciado". Como el que Hans Hotter fue "el" Wotan por excelencia de la posguerra, nadie lo cantó con tanta nobleza, como corresponde a un dios, ni consiguió tanta emoción en sus monólogos, cuando ve anunciarse la destrucción de la estirpe divina y cuando ha de despedirse de su hija, a la que nunca volverá a ver. O que la Brünhilde de Martha Mödl no era "endiosada", sino una mujer vulnerable, muy humana, lo que puede no ser lo más adecuado para el segundo acto (cuando anuncia solemnemente a Siegmund que ha de morir en el combate que se avecina) pero sí para el tercero (cuando ha de enfrentrse a su castigo por haber desobedecido a Wotan). O que Wolfgang Windgassen tampoco hacía un Siegmund heroico (como podía ser el de Vinay en su misma época) sino un personaje más delicado, más "doliente", un concepto de enorme interés. O que para Gré Brouwestijn, Sieglinde era "su" papel, pues aquí era más adecuado su fuerte temperamento antes que para roles más líricos como la Elisabeth del Tannhäuser. O que Josef Greindl era el Hunding ideal, una voz de "bajo negro" que expresa a la perfección la ruda nobleza de su carácter. O, por último, que la Milinkovic (reconozco que nunca me entusiasmó esta cantante) era una Fricka muy solvente pero sin llegar a la altura de una Hoengen o una Malaniuk.

La diferencia con los Anillos de Knappertsbusch puede marcarla la dirección de Keilberth, pues allí donde "Kna" era lento, grandioso, monumental, Keilberth opta por una visión más exaltada, apasionada, que da buenos frutos en el primer acto (con un Windgassen más juvenil y menos "filósofico" que un año después con "Kna", y una Brouwestijn favorecida por la batuta, que consigue un "Der Männer Sippe" de gran tensión) o incluso en el segundo (con una Milinkovic algo más motivada como Fricka, lo que tiene su mérito). Sin embargo, a medida que avanza la tragedia notamos que el arrebato no lo es todo, ni mucho menos: a la "Cabalgata" (con una entrada falsa a poco de empezar, que ejemplifica las limitaciones de la orquesta) o a los "Adioses de Wotan" les falta grandeza, lo que logra Keilberth acaba sabiendo a poco. Hotter, aunque está en mejor forma vocal que con "Kna", no llega a emocionar tanto, no le da tiempo en ese torbellino sonoro que desata Keilberth.

En fin, pese a estos pequeños reparos a la dirección (que en realidad no son tales, sino la constatación de que Knappertsbusch sólo hubo uno) estamos ante una grabación que hará las delicias de wagnerianos y coleccionistas de grandes veladas operísticas, y muy especialmente de los aficionados catalanes, que no querrán perderse el documento que recoge tan histórico evento. Por supuesto que esta grabación no está destinada a un público amplio que simplemente quiera tener una versión de La Walkiria, para ellos hay versiones con los mismos intérpretes y de mucho mejor sonido; algo que ya se advierte en la propia contraportda del álbum: "Therefore purchase is advised only to the collector who knows about the importance of this event in 1955".



REFERENCIAS:

WAGNER: La Walkiria.
Gré Brouwestijn (Sieglinde), Wolfgang Windgassen (Siegmund), Josef Greindl (Hunding), Martha Mödl (Brünhilde), Hans Hotter (Wotan), Georgine von Milinkovic (Fricka), Hertha Wilfert (Gerhilde), Mina Bolontine (Ortlinde), Elisabeth Schärtel (Waltraute), Trude Roesler (Schwertleite), Hilde Scheppan (Helmwige), Erika Schubert (Siegrune), Georgine von Milinkovic (Grimgerde), Hetty Plümacher (Rossweisse).
Orquesta Sinfónica de Bamberg.
Director: Joseph Keilberth.
Barcelona, Gran Teatro del Liceo, 27 de abril de 1955
WALHALL WLCD 0154 (3 CDs)


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