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Número 44º - Septiembre 2.003


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NUEVO Y ESPERADO GIULIO CESARE  

Por Ignacio Deleyto Alcalá. Lee su Curriculum.


Handel vuelve a cobrar máximo protagonismo con este registro a cargo del inquieto Marc Minkowski que parece el niño mimado de la Deutsche Grammophon. Así como a otros les fallan los proyectos discográficos, por lo general cada vez más difíciles de llevar a cabo, Minkowski parece tener luz verde en el sello amarillo para sacar al mercado discos que ya no sólo cubren su parcela barroca sino que también se extienden a otros repertorios [1]. 

Minkowski, que había grabado extensamente para Erato, fue fichado por DG a mediados de los noventa para hacer repertorio barroco francés y así poder competir con William Christie en un terreno en el que sello alemán nunca había sobresalido. Después de que DG prescindiera inesperadamente de los servicios de Trevor Pinnock y con John Eliot Gardiner metido a otras cosas, ambos auténticos valedores del Handel historicista de la discográfica, pronto llegaron también las oportunidades en Handel para el joven francés refrendadas por su amplio currículo handeliano [2]. 

Era cuestión de tiempo que Minkowski y Archiv abordaran el Giulio Cesare, una obra que incompresiblemente no figuraba en el catálogo alemán [3]. Como alguno recordará, la grabación fue anunciada con mucha antelación lo cual creó ansiedad entre los aficionados. Minkowski paseó la obra por media Europa, no siempre con los mismos artistas, antes de grabarla en vivo en Viena el pasado año en coproducción con la ORF austriaca [4].

No será necesario que enumeremos las virtudes de este elaborado drama musical compuesto en 1724 que habla de amor, celos e intrigas políticas con personajes históricos tan conocidos como el emperador romano, "Julio César" y la bella y seductora "Cleopatra", reina de Egipto. Baste decir que es la ópera más famosa de Handel, la que más se ha representado desde la recuperación de su obra escénica el pasado siglo, la que más grabaciones ha conseguido tanto en vivo como en estudio y la que, al contrario de muchas otras óperas barrocas, puede funcionar escénicamente si se cuenta con una producción que no la ridiculice [5]. Desde un punto de vista musical es gloriosa. Posiblemente por ello sea la ópera de Handel con el mayor número de arias famosas. Con ella el sajón aporta una prueba palmaria de que ha sido uno de los grandes creadores para la voz.

Pasemos ya al comentario de la nueva interpretación sin perder de vista la otra gran versión existente, la de René Jacobs (HM 1991), considerada por muchos la mejor grabación operística de Handel. Minkowski es amigo de las originalidades (cualquiera que le haya visto dirigir sabrá a lo que nos referimos). Sin embargo, este Giulio Cesare está por lo general desprovisto de tales atributos aunque Minkowski siempre arriesga (tempi rápidos, amplio espectro dinámico, etc) y, en este caso, además acierta. A veces se echa en falta algo más de garra como en el “Va Tacito”, donde elige un acertado tempo rápido pero no transmite la intencionalidad del texto (tampoco Jacobs lo consigue). 

Minkowski sabe crear tensión y atmósfera como en “Alma del gran Pompeo” (que suena más moderno de lo habitual) pero también sabe sumergirse en el hedonismo de las melodías handelianas como en el duetto final -una auténtica gozada para los sentidos- donde a pesar de su rápido tempo no hay sensación de atropellamiento. Además, dota a la obra de continuidad –algo esencial en ópera- sin olvidar la importancia puntual de algunas arias o acompañados en el desarrollo de la historia, y de este modo, mantiene la tensión dramática en todo momento. Les Musiciens du Louvre parecen pasar por un momento de gracia porque pocas orquestas barrocas han sonado en Handel como lo hacen ellos en esta grabación.

Como en su momento hizo René Jacobs, el director francés ha elegido una voz femenina para el papel protagonista encarnado en el estreno por el famoso castrado Senesino [6]. No es mala elección, especialmente cuando la de Marijana Mijanovic, es una voz capaz de resolver la difícil coloratura y reveladora de un timbre muy masculino que encaja perfectamente en el papel del emperador romano, incluso más que el de Jennifer Larmore con Jacobs. La joven soprano muestra todas sus virtudes en una de sus arias más importantes “Se infiorito ameno prato” acompañada por el impagable violín de Florian Deuter (cuyas acrobacias debieron dejar al respetable boquiabierto) o en “Al lampo dell armi”, donde su refulgente instrumento supera las agilidades con facilidad y trasmite con fidelidad el estado de ánimo del personaje. Sin embargo, no es tan buena cantante como Larmore, no tiene la seguridad de la americana y ahí queda en desventaja. Se le agradecen, por otro lado, las originales y creativas ornamentaciones en el da capo de “Va tacito”

Donde Minkowski aventaja a Jacobs es en su elección de "Cleopatra", el otro papel protagonista, asignado aquí a la rutilante Magdalena Kozena. No es que Barbara Schlick (Jacobs) no cante bien, que lo hace; su voz es radiante, su estilo impecable, su habilidad en las ornamentaciones está fuera de toda duda, pero su instrumento carece de la entidad y variedad necesarias para convencer en su parte. Tampoco sale ganadora en arias que a priori le vendrían mejor como “Venere bella” donde la checa se impone mostrando que no sólo sabe cantar sino que también sabe interpretar. Magdalena Kozena, mezzo metida aquí a soprano, es en nuestra opinión la gran protagonista de este registro. Su voz es maleable y seductora, capaz de provocar emociones, adornar con gusto y belleza y componer una "Cleopatra" psicológicamente compleja. Aunque todas sus intervenciones son extraordinarias, destacaremos su sentida interpretación de “Se pietá di me non senti” [7]. Todo hay que decirlo, en la famosísima “V’adoro pupille”, suena algo distante, como en un sueño. ¿Habrá sido intencionado?

Contar con Anne Sofie von Otter para el papel de "Sesto" es todo un lujo. Aunque Jacobs, como prescribe Handel, elija a una soprano para la parte, la verdad es que no hay comparación entre las dos solistas. La mezzo ha recibido duras críticas en los últimos tiempos. En Handel, sin embargo, sigue siendo una gran cantante. Desde aquí sólo podemos recomendar la audición y disfrute de todos los claroscuros que muestra, por ejemplo, en su “Cara speme, questo core”, una interpretación en mayúsculas. 

Bernarda Fink (Jacobs) es preferible a Charlotte Hellekant que no desentona con el resto aunque a veces muestra un vibrato poco educado como en su primera aria en la que a uno le cuesta llegar al final. Por el contrario, Alan Ewing, sin ser tampoco excepcional, representa bien la voz de bajo handeliano. En “Al fulgor di questa spada” (cuyo comienzo Handel luego adaptaría para “There, from mortal cares retiring” de Semele), Minkowski consigue que suene desafiante, casi se puede “ver” el centellear de la espada en las figuraciones de la cuerda, muy lejos de la amabilidad de un Jacobs. 

Entre Bejun Mehta, sobrino al parecer del conocido director de orquesta, y Derek Lee Ragin en el papel de “malo” la elección es difícil. Puede que Ragin sirva mejor al drama, es mejor cantante-actor, pero Mehta, salvo algunas dificultades en el registro grave, confirma con su magnífica interpretación lo cotizado que está actualmente. Además, Minkowski generalmente gana en la expresión del aria (“L’empio, sleale”).

Con un sólido reparto la nueva versión de Minkowski es dramáticamente impactante y posee innumerables atractivos. No es cuestión de dejar a un lado la de Jacobs, una lectura que ha marcado historia en la interpretación de Handel y especialmente ahora que Harmonia Mundi la reedita a precio medio por primera vez, pero la fuerte personalidad de Minkowski dota a la obra de mayor carácter y fuerza dramática. La grabación tiene algunos extraños ruidos provocados quizás por el directo pero está a la altura de lo que se espera hoy en día. Buena presentación que aporta interesantes artículos redactados por tres diferentes especialistas en Handel. En definitiva, un lanzamiento irresistible y obligatorio.

Notas:

[1] Paralelamente a este Giulio Cesare, DG publica su versión de la Symphonie Fantastique de Berlioz.

[2] Sorprendente que Minkowski irrumpiera con otro Mesías poco después de la cacareada lectura de McCreesh, quien supuestamente había recogido el testigo de Pinnock. Éste último había grabado a finales de los ochenta una versión excepcional que todavía hoy sigue en catálogo a precio alto. En 1997 y con gran pompa, se anunció el Mesías de McCreesh, por él mismo denominado “Un Mesías para el Milenio”. Poco después y contra todo pronóstico, Minkowski consiguió sacar su provocadora versión aunque en un principio sólo saliera un disco de extractos (¡!). Consecuencia, actualmente tres versiones historicistas de la obra en el catálogo alemán y las tres, como no, a precio alto. Tanto, tanto de una obra y tan poco de otras. Archiv no tiene, por ejemplo, representación de L’Allegro, Israel in Egypt o Judas Maccabeus (la de Mackerras tiene ya 25 años...) y en ópera, pues, ni Orlando ni Rodelinda ni Ottone ni Xerxes.

[3] DG publicó en 1970 la primera versión completa en estudio bajo la dirección de Karl Richter con un reparto encabezado por Dietrich Fischer-Dieskau, Tatiana Troyanos, Franz Crass y Peter Schreier. Nunca ha visto la luz en disco compacto y a tenor de cómo sopla el viento en las discográficas desde hace años nos podemos imaginar porqué.

[4] En España se dejaron ver en la Catedral de Valladolid el año pasado (21 de Noviembre de 2002) con un reparto bastante diferente al que aparece en la ficha de esta grabación. Flavio Oliver (Giulio Cesare), Danielle de Niese (Cleopatra), Joyce diDonato (Sesto), Charlotte Hellekant (Cornelia), Bejun Mehta (Tolomeo), Alan Ewing (Achilla). La mayor sorpresa, el papel protagonista dado a un contratenor.

[5] Giulio Cesare ha atraído a todo tipo de cantantes y no sólo a los historicistas: Beverly Sills, Renata Tebaldi o Montserrat Caballé han puesto voz a su música. La obra ha tenido abundantes producciones en los últimos años. Por ceñirnos a nuestro país, en menos de dos años ha habido representaciones de este título en, al menos, cuatro ciudades: Oviedo, Bilbao, Madrid y Barcelona (¡la del cocodrilo!). 

[6] Decca ha anunciado ya una nueva versión de esta ópera con Andreas Scholl en el papel protagonista. La dirección correrá a cargo de Christopher Hogwood.

[7] Se lo crean o no, la partitura no está completa en esta grabación. Falta una de las arias más famosas de Cleopatra, “Tu la mia stella”. Descartadas razones de espacio pues el tercer disco sólo dura 63’, sólo quedan razones de tesitura aunque Kozena sí canta “Da Tempeste” que es más aguda. Tampoco parece que eliminar una aria acorte excesivamente la ópera en vivo. Sea lo que fuere, no haber avisado de tal laguna en el libreto parece un verdadero despropósito para un sello del prestigio de Archiv. Recordemos que Jacobs en HM no sólo presenta la partitura completa sino que añade una versión alternativa a una de las arias.
 

REFERENCIAS:

G. F. HANDEL: Giulio Cesare, HWV 17. Marijana Mijanovic, Magdalena Kozena, Anne Sofie von Otter, Charlotte Hellekant, Bejun Mehta, Alan Ewing, Pascal Bertin, Jean-Michael Ankaoua. Marc Minkowski, director. ARCHIV 474 210-2. 3 CDs.

Página web de interés: http://www.deutschegrammophon.com/special/?ID=minkowski-giuliocesare